miércoles 3 de febrero de 2010

Chispazos desde Casa de Té Lavanda, Frutillar



Temporal de aromas

He sido envuelta
por el dulce
aroma
de lavandas
mientras
un ventarrón
salpicado
de minúsculos pétalos
violáceos agrisados
desparramaban
ilusiones
por las riberas
del Llanquihue.

Tarde de aromas,
sabores,
sensaciones y añoranzas
en tenues tonos rosas y púrpuras
de los más
diversos
matices
hasta caer
en el celeste
así apaciguando
un espíritu
deseoso
de alzarse
junto con ellos
y
ecos del pasado
recorriendo así
nuevos placeres,
riberas y
recovecos
de lo viviente.



Febrero 2010

miércoles 6 de enero de 2010

Strip Triflow Clínico

Corría un 21 de diciembre con el shaft del aire acondicionado dándole de frente, rebotándole en su frente sin clemencia entumeciendo sus sienes, cosquilleando su nariz, parando cada tierno vello de sus brazos hasta encrespar sus pezones. Sentía como ese soplo de hielo entumecía el resto del cuarto estéril de asepsia virulenta adormeciendo con su monocromatismo más o menos blanco cualquier pensamiento o inspiración que no fuese un Ave María o Padre Nuestro.

La monotonía de largas horas de espera interrumpidas sólo con caminatas por pasillos inertes, los ruidos del Cuarto de Periférica o del citófono que comunica con la Sala de Recuperación siendo el único indicio del pasar de las horas. La larga espera sumatoria de tres horas de quirófano y de cinco en Sala de Recuperación se vio rasgada con un chirrido de ruedas y la puerta abriéndose abruptamente al ser lanzada de par en par por el casco de un catre cobijando a un lánguido y entubado marginal mortal. Al igual que el recién operado, los tubos fluorescentes tampoco sabian diferenciar entre día y noche aumentando aun más el desconcierto del recién llegado. Detrás de la procesión de tubos, cables, auxiliares, y enfermeras entra un soberbio médico de mediana edad, ordenada barba y un par de Crocs blanco que silencian su paso proporcionándole de ese aire de grandiosidad tan auténtica del cuerpo médico.

- “Todo ha salido bien”, informa el cirujano con una sonrisa ensayada y un tono bordeando lo socarrón.
Ella, se incorpora, mira la cama, acerca al recién operado y acaricia su frente luego mira al médico y le contesta,
- “Me alegro, que alivio … el Señor escucha, nunca me abandona” mira hacia abajo y hace la señal de la cruz sobre el rostro del pálido hombre, añadiendo, “estaba preocupada, pero sabía que el Buen Pastor estaba a su lado.”

El médico entrega tecnicísmos de la operación y luego le hace entrega de un instrumento transparente con una manguera y tres bolitas. Le explica con detalles y parsimonia lo esencial que es hacer uso continuo y sistemático del aparato para así estimular y recuperar la capacidad pulmonar del recién operado.

- “René, sopla, vamos sopla” le anima ella sosteniéndole el aparato y sus
bolitas.
- “Ya, ya más rato, se me seca la boca y dan ganas de toser”, le responde con tono de cansancio y derrota el susodicho mortal desde las profundidades de
unas sábanas virginales muy bien planchadas.

Pasan las horas, se pone el sol una y otra vez y aun no se mueven las bolitas por más que se acerca la manguera a la boca y la aprisiona con sus labios una y otra vez. Solo se percibe un leve meneo practicamente imperceptible y la bolitas insisten en no levantarse en suspensión con su aliento. Esa tarde llegan los resultados de los últimos exámenes en los cuales se indica falla pulmonar y acumulación de líquido en ambos pulmones. El paciente debe soplar sí o sí, sino le harán una punción para drenarle el líquido.

Lucia esa tarde se suelta el moño que acostumbra posar en su nuca, deja caer su melena por los hombros, la sacude al viento del siberiano aire acondicionado y desabotona el tercer botón de su ceñida blusa. Luego mira al bulto de tubos y drenaje que yace entre almohadones y se dirije con determinación prusiana hacia el aparato sentado sobre el velador. Lo toma por su base, libera la manguera y detiene su mirada sobre René nuevamente que continua sepultado entre almohadones y cablerío. Se para en posición de descanso ante él, con las piernas levemente separadas y la pelvis inclinada hacia adelante sosteniendo aun el aparato en sus manos. Fija su vista con determinación inusual sobre él y lo aborda haciéndole la propuesta.

- “Ves esta guaguita” le dice acunando su pecho derecho en la palma de su
mano derecha.
- “Sí”, le susurra René incorporándose con dificultad en la cama, “esa es la
Mamita Mayor” le responde con hambre.
- “Bueno Papito, Mamita Mayor quiere conversar prontamente con el Socio, así que si Ud. quiere renovar algún diálogo y no ser traicionado, vamos soplando. Cada bolita que sube, más cerca del entendimiento se estará”, le contesta y guiñe el ojo sacudiendo sus pechos.

René comienza a soplar mirando fijamente a Mamita Mayor y Hermana Menor, cada soplo que da es una puntada en sus costillas hacia un nuevo entendimiento. Con cada soplada y movimiento de bolita, Lucia con menos ropa va quedando sintiendo el frío aire que la envuelve y vuelve encrespar los pezones.

jueves 26 de noviembre de 2009

Colaless de mañana y de algodón por las tardes

Aquí va un poquito de mi sarcasmo sobre tanta cartuchona inútil que anda suelta por ahí ........



-Hasta luego Elsa, voy y vuelvo.
Escucha una llave de agua que se cierra y ve como viene corriendo desde el lavadero una gordita buenachona que le recuerda,
- Señora no se olvide de la leche.
- ¿Algo más falta?
- Sí, tráigase pancito calientito para el té, le suplica.

Mmmmmm pancito, siempre quiere pancito y más pancito se dice a si misma dándose media vuelta dirigiéndose hacia la puerta. Continua diciéndose asi misma, sí desde que entró a trabajar hace tres años ha duplicado su peso, es un saco sin fondo. Sí, se lo come todo y no hay caso, simplemente no entiende que los platos no son para llenarlos. No entiende que se debe ver el borde del plato y que papas con arroz no son acompañamientos complementarios. No hay caso con la gente de pueblo, están destinados a ser gordos y morir infartados.

Antes de subirse a la van, se detiene y le saca una hoja que se ha enganchado en el Ichthys que lleva pegado en la puerta trasera. Esta feliz con el pez que le trajo Mariana de Jerusalem. Con sus aritos de perla, medallita de oro al cuello y argolla de matrimonia en su mano izquierda, Consuelo se monta en su van de tres hileras y parte rumbo al colegio a recoger a los niños. Hoy le toca el turno de la tarde y llenara las tres hileras con holgura. Sabe que esta partiendo más temprano de lo necesario pero así podra copuchar con las otras mamás y ponerse de acuerdo ya sea sobre el disfraz que las niñitas usaran para bailar la resbalosa , el color de las flores para el mes de María o sobre la colación de los niños.

Esta tarde se le ha hecho particularmente larga ya que almorzó a la una en vez de las dos. Las clases de localizada en la mañana fueron monótonas sin Mariana que estaba resfriada en cama. Luego en casa, después de us ducha de media mañana, al estar con la pinza ante el espejo se ha fijado que dos zurcos empiezan a marcarse a cada costado de su boca. Quedó helada, entro en pánico. Pensó que le vendría una de sus crisis de pánico al ver como la amargura se comenzaba a pronunciar en su semblante.

- Mariana, galla, estoy arrugándome!
- Consuelo? Tranqui, dime, explicate ….
- Tengo dos grietas, zanjones, ARRUGAS bien ARRUGAS en la cara, etsoy igual que mi abuela! Mal, muy mal ….
- Consuelo, para eso esta el Botox, fuente de la eterna juventud. Tranqui amiga …

Por suerte no todo había sido horrible, arrugado y añoso hoy para pobrecita Consuelo … Mariana no habrá estado hoy para sujetarle los pies durante las 6 series de 25 abdominales, pero estaba él. Sí, felizmente estaba Adán en la recepción para tirarle un piropo y mirarla de arriba abajo a su llegada. Esa inspección matutina que la alienta a maquillarse y colocarse su colaless que le maraca bien marcadito sus dos cachetes para que así la mire mientras se aleja hacia las elípticas. Ella siente sus ojos en su espalda y se le paran los pelos sintiendo al sentir un cosquilleo entre sus piernas pensando comose saborea en silencio el bomnón detrás del mesón.

Esta mañana lo había saludado y mirado de reojo al pasar su tarjeta por el lector magnético. El por su parte al saludarla la había barrido de arriba abajo recorriendo cada curva de su ser. Gustoso este Adán, se había dicho a si misma y sonreido hacia su interior pensando como este tipo le rompe los estereotipos de cabeza de músculo que deambulan de gimnasio en gimnasio. Lo ve buena gente y muy educadito, como de colegio particular aunque lo duda si es que ha terminado en un gimnasio.

Ya en la trade, mientras estaciona el auto a la entrada del colegio, haciendo múltiples maniobaras que igual la dejan a un metro de la berma, se acuerda de su colaless y le entra un pánico. Empieza a hiper ventilarse … recuerda que debe respirar …. toma aire y lo bota lentamente, toma aire y lo bota …. siente como le vuelve la calma y piensa más claramente haciendo memoria, ¿lo dejó colgado en la ducha o lo guardó?, se pregunta as si misma mientars gira el manurio frenéticamente de un lado para el otro sin major efectividad. Repasa lo que ha hecho en casa despu´s de regresar del gimnasio, generalmente ya esta seco después de almuerzo y lo guarda antes de ir a buscar a los niños bien en el fondo del cajón de su ropa ínterior. No quiere que alguien lo vea. El colaless es solo para las mañanas cuando va al gimnasio. En realidad es su fetiche para su fanatsia de seducción. Se moriría de vergüenza si se lo ve su marido, Elsa o uno de los niños. Qué pensarían de ella si supieran. Pensarían que es una suelta, una cualquiera, una puta con el poto al aire. SEerelaja, y vuelve a respiar con calma, lo ha guardado bien dobladito listo para mañana.

A pesar de sus temores, y aprensión le fascina usar su colaless. Le gusta sentir la lycra de sus calzas contra los cachetes de su trasero. Siente como la tela la afirma y acaricia con cada paso que da. Se siente tan sensual que le es inevitable mover las caderas más de lo correcto al desplazarse. Su abuela con seguridad estarêa meneando la cabeza en desaprobación al verla caminar. Tiene plena consciencia como su cola instintivamente se marca y para, como la guata le queda palnita y saca pecho viendose una copa más grande y más estlizada.

Cuando lo lleva puesto por momentos se siente una pantera libre y misteriosa, pero luego recuerda el cautiverio de sus días predecibles y monóntonos. Una existencia que empieza y termina con Luis. El Luis de su adolescencia, el Luis de su sexualidad, el Luis de su cama y el Luis de sus hijos. Ese Luis que llena sus vacios, ordena su aire y regula su vida. Ese Luis que celebra su mousse de chocolate, torta de tres leches y asado alemán con tocino y puré al merquén. El Luis de su ayer, hoy y mañana si es que elimina esos zurcos y sigue conservando su cuerpo y carita de muñeca.

Sabe que hoy por la tarde luego que regrese de su turno repartiendo niños, la tarde será igual que todos los otros días. Sus días tienen un patrón que a veces la confunden y no recuerda si el martes es jueves o el miércoles es viernes. Una vez que los niños llegan a casa la tarde pasa rápido y la noche la envuelve de súbito. Al llegar del cole se les sirve un vaso de leche, luego supervisa tareas, da baños, revisa uñas, prepara mochilas, da de cenar y cuenta cuentos de buenas noches. Después la casa estará en silencio y ella estará en la quietud de su dormitorio preparando su bolso para el gimnasio y en eso llegará su marido que luego de cenar y la felicite por la cena, leerá el diario, verá televisión hasta quedarse dormido y entre medio le dirigirá unas contadas palabras. Sabe bien la dinámica del proveedor, la conoce demasiado bien, se la sabe de memoria.

Son rutinas rutinariamente aburridas permtiendole estar tranquila de lunes a jueves y no tiene que preocuparse de cumplir como mujer. Por suerte llega agotado del trabajo y se duerme rapidamente sin necesitar un cariñito o algo por el estilo. Las caricias e insuinuaciones son para los fines de semana o festivos y hoy no es ni un ni otro. Alabado sea el Señor!

Los lunes por la mañana ella canta en la ducha y nada ni nadie la altera ya que vuelve a su rutina, comienza su regimén semanal, retoma el gimnasio, y vuelve a ver a Adán. Los lunes renace y se siente atractiva, se siente mujer. Y pantera por ratos. Definitivamente los lunes son buenos, hay poca gente ejercitándose en el gimnasio y pueden conversar con más calma. Dialogan de todo, se comunican, conversan y el la escucha.

Hoy por la mañana después de su rutina, Adán la ha sorprendido con una invitación . La ha descolocado con su propuesta y pasará a la historia como un lunes memorable. Ha perdido un aro de perla y se le ha dado vuelta la Altísima de los Rayos prendiendo de su cuello.

Justo cuando ha terminado con su bolso, escucha el beep de la alarma del auto, el perro comienza a ladrar en la puerta batiendo su cola enérgicamente al escuchar la llave de Luis en la chapadura. Ella se incorpora, arregla el pelo y sale al vestíbulo a encontralo y saludarlo como una abnegada esposa,

- Buenas noches, como te ha ido en la oficina?, le pregunta estirando su mejilla para recibir un fraternal beso.
- Bien, bien, y tu? Qué tal tu día? Los niños?
- Todo regio, todos muy bien, gracias.
El le coloca las dos manos en los hombros, y mira su cuello y comentándole,
- Muñeca, se le ha dado vuelta la Santísina de los Rayos.
- Va, que curioso, le murmura dirigiendose a la cocina a calentar su cena.
- Póngasela, bien pues. No ofenda.

lunes 9 de noviembre de 2009

Desde Londrés con amor

- Has visto como anda de contenta ultimamente? Le murmura Betsabé a su compañera Ruth al ver a una radiante Isabel desfilar ante las recepcionistas camino a su oficina.
- Sí es puro sonrisal, acota Ruth - para mi que ahora tiene novio.
- Síiii, le murmura Betsabé definitivamente tiene dicha.
- Ai, Betsi! Digamos que finalmente le llegó la primavera concluye Ruth antes de contestar el teléfono.

Esa tarde se encuentra sentada en el W.C. con sus pies descalzos contemplando sus uñas pintadas rojo carmín y los calzones abrazando sus tobillos. Escucha a Fito Paéz afirmando desde el living que definitivamente es una cuestión de actitud y decide hacerle caso a Fito y remediar su desolada situación. Isabel mira de reojo la tina y ve al tierno y sonriente patito reposando en el borde . Hace una semana que lo sacó de su caja y lo puso en el borde de la tina. Es un patito medio diabólico con unos pequeños cachos sobre su cabecita. Es un patito más bien cínico, pretende ser pato pero si se le mira bien tiene pinta de diablo o tal vez sea diablo con pinta de pato.

Tiene una mirada similar a la de la Mona Lisa, de esas que siempre te esta mirando y no te quita los ojos de encima. A ella la sigue por todo el baño con su mirada provocadora y logra perturbarla con su presencia. Hay días que anda más recatada que otros y se asegura que la cortina de baño este bien cerrada para que no vaya a sapearla mientras va al baño, se desviste o acicala . Hoy se encuentra entre abierta la cortina y justo la esta mirando de frente mientras ella termina de hacer pipi.

Ahí esta este coqueto patito color amarillo con toques rojizo, un pato bien pato con una sonrisa encantadora que acoge e invita a ser cogido. Podría hacer feliz a cualquier niño mientras salpica y juega durante su baño. Podría hacerla a ella aun más feliz liberándola de su celibato. Liberándola de un invierno que la tiene entumecida.

Cuando se juntó con Magdalena a un happy hour después de la oficina, su compañera desde kinder venía llegando de un viaje a Inglaterra. Se habian estado poniendo al día de las últimas copuchas de sus amistades. Comentaban de quién se había separado, rejuntado y cambiado de equipo. Cuando ya habían pagado los dos por uno, Magdalena la sorprende con un souvenir. Muy sonriente le entrega una cajita, un desde Londres con amor que venía en una caja demasiado grande para ser un imán de refrigerador y demasiado cuadrada para ser un paraguas.

- Isabel, le había comentado, estaba paseando por el barrio de Soho en Londrés y me topé con un sex shop tras otro. Finalmente la curiosidad pudo más que mis doce años en las Ursulinas, y entré. Entre pantaletas de tul verde manzana, bolitas de geisha, látigos fucsia, disfraces de gatubela y vibradores compactos de cartera multicolres ví este pícaro patito que me invitaba.
- Un patito? Mmmmm. Dices que te invitaba?
- Bueno, Isa me insitó a comprarlo y cruzar el Atlántico con él para traértelo.
- Virgén Santa, Magdalena! Qué me has traído?
- Consuelo, Isabel, consuelo y amparo en una caja.

Ha terminado, se sube los calzones, baja la falda, lava las manos, coloca crema y escucha como Fito ahora la instiga a desplazarse en el tiempo y atravesar el desierto. Con resolución se vuelve hacia el patito, lo mira nuevamente, y lo toma en sus manos. Lo deja posar en su palma activando el switch que lo enciende. Con asombro observa como su piquito comienza a entusiasmarse sutilmente, a medida que incrementa la velocidad el piquito se agita más hasta adormecer su palma. Escucha como se sacuden sus aretes con el movimiento involuntario de sus hombros. Cierra sus ojos y empieza este picarón a conmocionar su mente derritiendo su invierno primero mordisqueando sus lóbulos, luego solito por su cuello descendiendo por sus pechos dándole debida atención a cada uno hasta llegar a una pododa y bien tenida jungla. Una jungla que majestuosamente le abre paso al pórtico de adormecidos gritos y aullidos que dejan chica a Kim Basinger en 9 ½ Semanas.

Después de aquella tarde de aullidos y frenesí la cortina de baño la empezó a manejar abierta e Isabel le daba los buenos días y buenas noches a Don Augusto Artajerjes que la contemplaba y alentaba con picardía tanto de día como de noche. Un buen día la rutina entre ambos se vió interrumpida e Isabel entró al baño y evitó su mirada cerrando la cortina.

Otra caja había encontrado el camino a su hogar. Era un poco más cuadrada que una caja de zapatos y no cerraba bien ya que asomaba tímidamente el corvo de Don Juan el Tucán.

viernes 30 de octubre de 2009

Bailemos?

- Mira Flaca, bailamos o vamos a misa, pero no podemos hacer las dos cosas. Yo estoy aburrida de ir siempre a misa y escuchar al cura siempre con la misma lata- concluye enfaticamnete la Rucia y sigue con su tranco seguro y ágil cerro abajo.

Los pies de la Flaca siguen el paso seguro y decidido impuesto por la Rucia, su amiga de toda una vida que siempre lleva el pandero y corta el queque. Ahora le propone no ir más a misa. Quiere bailar en vez de ir a misa, presiente que se le avecina el mismo dilema de siempre. Un antiguo y conocido dilema que pone de cara a cara sus creencias y estereotipos culturales de hace siglos.

Respira profundo, hecha para atrás los hombros sacando pecho corroborando que el Cerro San Cristóbal es entretenido los domingos. Le encanta hacerse parte de esta complicidad dominical con desconocidos en el corazón mismo de Santiago. Las laderas y planicies del cerro laten con risas, gritos, ladridos, en fin laten con vida hacia donde se le mire. Hay ciclistas, bebes en coche, parejas amándose, jovenes pinchando, niños corriendo, perros con sus amos, perrros buscando amo, de lo que se pida esta presente. El silencio del bosque y pasto de la semana se transforma en una celebración de energía, actividad y buenas intenciones saludables.

No le responde a la Rucia y sigue como autómata cerro abajo al lado de ella en un ensimismamiento sepulcral.

Siempre ha cinsiderado a su amiga admirable por su determinación en tomar decisiones. Las toma como quien toma una toallita de papel, se sopla la nariz y la bota. Siempre ha sido así la Rucia, decide, cambia el disco y le hecha para adelante sin titubear. En cambio ella es tan convencional y conservadora. Por ejemplo, ella siempre pinta las paredes de su casa blanco invierno y si quiere variar un poco se inclina por el marfil. En cambio la Rucia las pintó amarillo lúcuma antes que cualquier ciudadano de la república lo hiciera y en este momento las tiene rojo frambuesa. También fue la primera de su barrio en romper la uniformidad de la s fachadas pintando el exterior color manjar de leche condensada. En cambio ella generalmente se viste de gris y a lo más lleva un pañuelo rosado al cuello como máxima expresión de color y atrevimiento. Para qué hablar de su ropa interior, que siempre es color carne asi como para que nadie sepa que usa calzones y tiene pechugas.

Gira su cabeza y mira a la Rucia de patas elasticadas rojo italiano y un ajustado peto negro con detalles en rojo y cintillo ad hoc marchando bien de poto parado y viento en popa. Todo un personaje, su amiga que la revitaliza y entretiene.

Ella por supuesto que también prefiere bailar, no hay como la seducción de Marc Anthony en Ahora quién y el 1-2-3-4, 1-2-3-4 de la salsa. Pero la disyuntiva que le plantea su yunta no le es indiferente. Le cuesta conceder que le carga ir a misa, y esta feliz de tener una nueva excusa para no hacerlo. Una excusa que se fundamenta en un hábito sano como la ejercitación y vida al aire libre. Pero esa culpa, esa maldita culpa que la invade cada vez que se sincera consigo mismo y admite que lleva años haciendo algo que le carga. Algo que detesta y aborrece desde lo más profundo de su útero.

Claro que prefiere bailar antes que ir a misa. Ha odiado cada minuto de las ceremonias y visitas a iglesias y catedrales toda su vida. Cuantas veces se ha sentido aliviada por llegar tarde cuando ya ha sido la ofrenda o se han dado la paz los domingos o a matrimonios con misa de precepto. Curiosamente no le sucede lo mismo con las de difuntos.

Sí, los funerales son distintos. Los toma como actos solidarios en que va a acompañar al deudo. Ella les da un abrazo y apoyo moral al que esta a moco tendido viendo a un ser querido partir. No cree en eso de rezar para que las almas se vayan al cielo y no queden en purgatorio. Las misas dominicales, de bautizo y comunión son cuento aparte, nada que ver con las de difunto. En ellas se pasa a ser parte de una masa respondiendo en unísono a un cura que por algún motivo con su envestidura toma aires de superioridad. Siente que el comportamiento sacerdotal no es muy diferente a como se comporta un ídolo. Es distante, mira hacia abajo y es inalcanzable para el rebaño. Eso de escuchar sermones y buenas venturanzas ejemplificadoras para ser mejor persona le parece una soberana estupidez y estrechez de criterio.

Qué lata, siente como se empieza a alborotar y se le empieza a acelerar el pulso. La rabia de sentir culpa por detestar ir a misa y todo lo relacionado con la religión la agita. Se indigna con lo restrictivo y punitivo que es la religión y como desde chica le ha dictado su quehacer y no hacer. Le indigna como una tradición y costumbre la ha sometido sin su consentimiento explícito. Sus rituales dominicales siempre han estado ligados con los ritos religiosos. Se almuerza a cierta hora por la misa, se escoje cierta blusa o no porque es domingo. Sí, el domingo tiene un paseo o algún evento, va a misa el sábado y el sábado lo planifica entorno a la misa de las siete. En definitiva la misa rige y ha regido sus días de descanso sea como sea.

Mira el cielo despejado y piensa en todos esos templos que se elevan e intentan besar el cielo, intentando dominar al de la otra colectividad en suntuosidad y tamaño. Piensa como los peregrinos, ella entre ellos, se aglomeran, suplican y golpean el pecho para ser mejores personas. Piensa en lo ingenua y reactiva que ha sido todos estos años. Lleva más de treinta y cinco años engañándose que todo será mejor y estará bien porque ha ido a misa. Cuantas veces el cura ha bendecido al mentiroso, al sinverguenza y a la envidiosa y el mentiroso sigue engañando, el sinverguenza vuelve a robar y la envidiosa nunca esta contenta? Sí siempre habrán templos que se eleven al cielo e ingenuos que les acomode ser ovejas, pero no siempre podrá vivir la música y bailarle a la vida.

Suelta un suspiro y toma a la Rucia por sorpresa al responderle energíticamente, - tienes toda la razon, bailemos!

martes 20 de octubre de 2009

Microcuentos I

Microcuentos, microrrelatos, ficción súbita, una ráfaga, o pequeña bala son varias de las definiciones que se le han dado a estos relatos hiperbreves formados por un pensamiento, una teoría o enigma. En fin es una especie de ficción de lo que no se dice, pero se desprende o insinúa.
Les presento unos cuantos que se han venido a mi mente en estos días.

Revitalizada
Ha sido seducida. No sabe porqué, pero sabe para que.

Fidelidad
No perdona, aunque el sabe que los mortales errán y todo volantín cae a tierra.

Enamoramiento
Nuevamente ha llegado mensaje. Esboza una sonrisa y sigue su día.

Rabia
Corrí la cortina esta mañana y pasó mi vida corriendo tras un puñal.

La Novia
Con un puñal clavó el velo en su frente y la hizo su mujer.

Visita
Al atardecer el amor llamó a su puerta y no lo dejó entrar.

Bipolaridad Masculina
Ama igual que el clima, variando de latitudes.

Victoria
Con su puñal se lanzó por la ventana de la vida a derrotar la adversidad.

Balancín
Hoy la vida corre por ella, otras veces ella corre por la vida.

martes 6 de octubre de 2009

Mírame

Poema inspiardo por fotos de serie Cautivas
de Jorge Brantmayer


Mírame,

aquí estoy.


Me han dado
4paredes
para
ver
mis crímenes.


Escucho,
ecos de mi pasado
y
vagamente recuerdo
en
este cautiverio
de
tiempo
y
espacio
cómo llegue
a ser
juzgada
por
los ojos
de
tu sociedad.

Sí,
con tu
verdad
y
sabiduría.


Los
fierros
me han fortalecido.
Y
lo humano
en
mi
no muere!